Wall Street 07.04.26
Jornada mixta en medio del conflicto global

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Los ADR de empresas argentinas cerraron ayer en rojo. Bioceres se destacó con un avance de 3,3%, seguida por Loma Negra (3,5%) y Edenor (+1,9%). También sumaron, aunque con menor intensidad, IRSA (0,7%) y el sector bancario, con Galicia prácticamente neutro (0,2%), YPF cayó 3% y lideró las pérdidas, seguida por Transportadora de Gas (2,1%), Central Puerto (1,6%) y Pampa Energía (0,9%). El S&P Merval se mantuvo por encima de los u$s 2000. En pesos avanzó 0,5%, con Aluar a la cabeza, seguida por Loma Negra y Metrogas.
Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, junto a fondos globales, tomó el control de LOMA y anunció una inversión de u$s 110 millones. Así, después de 21 años, la compañía vuelve a manos de capitales argentinos lo que explicó la suba.
Los bonos soberanos mostraron mayoría de subas en el tramo corto, aunque con una dinámica de fondo más frágil. El riesgo país cerró en 611 puntos básicos (+2), una leve suba respecto al miércoles pasado.
En Wall Street, las acciones lograron sostener subas moderadas en una jornada atravesada por la tensión geopolítica en Medio Oriente, con el petróleo por encima de los u$s 112 por barril.
El foco estuvo puesto en las negociaciones entre las partes. Irán reiteró que busca un acuerdo duradero con Estados Unidos e Israel, pero rechazó reabrir el Estrecho de Ormuz bajo un alto el fuego temporal. En paralelo, Donald Trump volvió a amenazar con ataques a infraestructura clave si no hay acuerdo antes del martes, aunque dejó abierta la puerta a una negociación. En ese marco, incluso deslizó la posibilidad de imponer un peaje a los buques que atraviesen el estrecho, por donde circula cerca de un quinto del comercio energético global.
Theo Sojo, head of research de Sailing Inversiones, explicó que la dinámica actual responde más a restricciones concretas que a la retórica. “El petróleo sube, pero lejos de niveles de crisis, y el S&P 500 corrige sin señales de pánico”, señaló.
Para el analista, el margen de acción de Trump es más limitado de lo que sugiere el discurso. “Más allá de las intenciones, lo relevante son los límites concretos para actuar”, sostuvo.
Entre esos límites, destacó el factor tiempo: los colchones de reservas petroleras para compensar un eventual cierre del Estrecho de Ormuz se agotarían hacia mediados de abril. A partir de ese punto, una escalada implicaría un shock energético global difícil de absorber tanto para la economía estadounidense como para la agenda política.
Así, el mercado parece haber internalizado ese esquema. Aunque el riesgo de escalada persiste, las restricciones materiales reducen el margen para un conflicto prolongado. El tiempo, en definitiva, juega en contra de todos.
El Cronista
